Ayer por la noche el Museo de arte moderno de la Ciudad de México se se vistió de gala durante la inauguración de la exposición dedicada al célebre courturier español Cristóbal Balenciaga. La exhibición, curada por Javier González Durana, está conformada por ocho vestidos provenientes del museo Cristóbal Balenciaga en Getaria, España, así como 31 fotografías de Manuel Outumuro, además de ocho vestidos de colecciones privadas, siete sombreros, dos mascadas y 51 figurines.
Esta muestra permite apreciar el empeño que el diseñador ponía en cada una de sus prendas elevándolas al estatus de arte, privilegiando el purismo estructural, perfeccionando los acabados y dando muestra de sus influencias minimalistas y cubistas; así como de su admiración hacia grandes pintores como Goya y Zurbarán. Su fama traspasó fronteras por lo que sus diseños fueron codiciados por figuras de la época del cine de oro mexicano como María Félix, Dolores del Río y Silvia Pinal.
Asimismo, durante la exposición se pueden apreciar retratos de personalidades de la alta sociedad mexicana elaboradas por pintores como Diego Rivera y José Clemente Orozco que conforman parte del acervo del MAM. Su percepción de la figura femenina y su influencia oriental se ven reflejadas en el protagonismo que dio la nuca, las muñecas y los antebrazos, conservando líneas fluidas en sus diseños. Sin duda, Cristóbal Balenciaga era un diseñador con alma de arquitecto y escultor.
En palabras del secretario de cultura federal, Rafael Tovar y de Teresa "el nombre de Cristóbal Balenciaga atraviesa grandes momentos de lo que es una nueva forma estética que aparece desde el siglo XIX y en el XX se consolida: la alta costura.
Además de las piezas exhibidas, la muestra da testimonio de la unión indudable que puede existir entre la tradición, la moda y el arte, desmitificando la lamentable idea de superficialidad que rodea al mundo del diseño de modas, además de mostrarnos al hombre dedicado, apasionado y generoso que dejó huella en cada una de las personas que tuvieron la fortuna de ser sus contemporáneos, aprendices, amigos y colaboradores.
Definitivamente no se pueden perder esta exposición que permanecerá en el MAM hasta el 4 de septiembre de 2016.






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