martes, 23 de febrero de 2016

Expectativas vs. Realidad

Mientras somos niños, vamos creciendo en medio de un montón de historias mágicas que con el paso del tiempo van revelando verdades con las que a veces no sabemos lidiar; también nos creamos expectativas que a veces nos rompen el corazón y nos enfrentan a una realidad para la que algunos no estamos preparados.


En mi caso no fueron las relaciones, la escuela o la familia; obvio tuve momentos difíciles y decepciones; pero de las peores cosas a las que me he tenido que enfrentar es al rechazo laboral o en su defecto, a la decepción de un lugar que creía genial. Y es que no hay nada peor que empezar feliz y con toda la actitud en la vida laboral, en un trabajo que creías el de tus sueños y que con el paso del tiempo descubras que no es lo que esperabas, que el ambiente es malo, la paga es mala y tu desarrollo profesional es inexistente.

Afortunadamente no todo está perdido, y al final está en cada uno de nosotros decidir qué queremos conservar en nuestra vida y cuáles son las cosas por las que vale la pena luchar, esforzarse e ir más allá de los límites. Por eso hoy les dejo algunos consejos para sobrevivir al lado oscuro de la vida adulta.



1. Aunque suene trillado, siempre hay que tener presente que no estamos solos. Tal vez nuestra situación es complicada y nos orilla a aceptar empleos con los que no estamos contentos; sin embargo, debemos aclarar un poco la mente y pensar en todas las opciones posibles para sobrellevar la situación o mejor aún, salir de ella; seguro si miramos a nuestro al rededor descubriremos que habrá alguien que nos acompañe a dar ese paso que a veces nos parece imposible y nos aterra.

2. Analiza las circunstancias, recuerda todo lo que has pasado en tu búsqueda de empleo o en ese lugar en el que ya no estás a gusto, y rescata aquellas situaciones en las que has aprendido algo; quizá no te das cuenta, pero pasar por todo eso te ha enseñado a ser más asertivo, perspicaz, hábil, maduro, o simplemente a ser fuerte y enfrentarte a lo que venga con tal de encontrar ese lugar que sea perfecto para ti.

3. Busca retroalimentación, ya sea del reclutador, tu jefe, compañeros e incluso de familia y amigos. A veces nos encerramos tanto en nuestra frustración que no somos capaces de reconocer nuestros aciertos y errores y por más que queramos si no estamos conscientes de ello, será más difícil tomar la mejor decisión.

4. Realiza alguna actividad ajena al trabajo que te motive y te ayude a distraerte del estrés y preocupación que puede generar no tener empleo o tener uno en el que no eres feliz. Créanme, no hay nada más padre que darte cuenta que cada vez eres más fuerte y mejor realizando algún deporte, o más hábil en un idioma, tocando un instrumento, etc, aunque sea lo que nos da de comer, no todo lo que somos y valemos depende del trabajo.

5. Y mi consejo más importante, haz lo que quieras hacer, busca ser feliz, aprende cosas nuevas, prepárate, cambia de rumbo, solo atrévete, es aterrador, lo se porque lo he vivido; pero es más aterrador vivir una vida que no queremos.


martes, 16 de febrero de 2016

Tu tan creativa y yo tan ¿Natural?

Se dice que todo puede cambiar en una persona, menos su esencia... ¿será? 

Hasta hace pocos meses yo estaba completamente convencida de eso, pero todo cambió el día que después de una asesoría de imagen escuché: "Tu estilo es N-A-T-U-R-A-L" ¿De qué rayos me estaban hablando? ¿En qué momento me convertí en alguien natural? No entendía nada, tenía la misma cara que seguramente tienen ustedes porque no tienen idea del significado de las locuras que estoy diciendo, la cuestión es que me di cuenta que probablemente a partir de un evento fuerte y triste en mi vida me convertí en alguien sin color, sin auto confianza, con miedo a experimentar y a expresar todas las locuras que hay en mi mente y me refugié cómodamente en un estilo natural, bonito y confiable, pero al final de cuentas, un estilo que no sale de su área de confort, así son felices y está bien, es perfecto, pero la pregunta es ¿yo soy feliz así? ...aún no estoy segura. Por eso me atrevo a decir que si bien nuestro estilo está definido desde una edad temprana, sí puede haber cosas que nos cambien por dentro, que modifiquen nuestra esencia ¿les ha pasado?



En fin... en la entrada anterior mencioné que la imagen es cuestión de percepción, pero el estilo es cuestión de individualidad y esencia, así que les contaré un poco de los 7 estilos fashion que existen a ver si logran identificarse con alguno. Es importante saber que cada uno tiene ventajas y desventajas pero ninguno es mejor que otro, simplemente se trata de sentirnos bien con lo que somos y proyectarlo, así que veamos de qué va todo esto.


1) Tradicional: Ya saben, tipo James Bond que le gusta la sobriedad al vestir y no es muy arriesgado en sus combinaciones. La desventaja puede ser que caiga en lo anticuado, pero con esas chicas Bond, no creo que se preocupe mucho por eso...


2) Elegante: ¿Ustedes pueden pensar en alguien más elegante que una princesa? Creo que yo no, y es que basta ver ésta foto de Kate Middleton para saber que lo suyo es la distinción. Una característica importante del estilo elegante es que está dispuesto a invertir lo que sea necesario en su guardarropa, ya que prefiere calidad por sobre todas las cosas, con la finalidad de proyectar estatus. Su riesgo es que puede parecer ostentoso ¿ustedes creen? 


3) Romántico: Sé que algunos tienen serios problemas con Summer, pero seamos sinceros ¿hay alguien más romántica que Zooey Deschanel? con todos esos vestidos, flats, el flequillo y la mirada inocente que encanta a cualquiera, no lo creo. Y es que justo es la personificación del estilo romántico que busca que todo combine perfectamente en su atuendo, incluye toques delicados por lo que se le percibe como una persona noble y accesible. El riesgo es que exagere en los detalles de combinación y la perciban como cursi o infantil... yo más bien la percibo como una hermosa mujer que no podría dejar de abrazar jamás.


4) Creativo: Si hablamos de creatividad podríamos mencionar una larga lista de personalidades amantes de las colecciones de Moschino, en donde nos queda muy claro que la cosa es ser diferente, sin miedo a combinar colores y texturas justo de forma creativa. La cuestión es que si exageran su irreverencia, pueden caer en lo ridículo...pero cada quién sus gustos.


5) Seductor: ¡Vaya! Si ya pusimos al agente más famosos de la historia, es turno de una sensual chica Bond ¿no creen? Y es que a éstas dignas representantes del estilo seductor les encanta lucir sus curvas y se nota que siempre están en busca de prendas que delineen su figura, claro que si abusan corren el riego de verse vulgares, pero por su puesto eso es algo que con ellas no ha pasado.


6) Si hablamos de impactar, el estilo dramático es el rey, ya que siempre busca prendas vanguardistas que no permitirán que pase desapercibido; sin embargo hay que recordar que demasiado dramatismo puede asustar y ahuyentar a la humanidad. Aunque...si hablamos de Eva Green, saldríamos corriendo... pero a sus brazos ¿no?


7) Finalmente llegamos al estilo natural, en el cual la premisa es que nos gusta la comodidad de la ropa, huimos de las complicaciones y nos perciben como personas accesibles, aunque corremos el riego de vernos fachosos o desarreglados ¿será? En mi caso lo dudo un poco, pero si un día me los encuentro por la calle, y se acercan a saludarme, creeré ciegamente que mi estilo natural me da un aire accesible. Mientras tanto, un bello ejemplo:


En fin, no sé qué se rompió dentro de mi para dejar de ser como era, lo importante ahora es que me di cuenta, estoy segura que algo cambió y tengo el poder de convertirme en quien realmente soy, ojalá que ustedes quieran verlo y compartir conmigo si creen que algo así les ha pasado y se dieron cuenta porque un día simplemente se levantaron y se sintieron incómodos y extraños con su propio reflejo.
Como siempre espero sus comentarios y agradezco lean mis locuras ¡los espero de vuelta!


lunes, 8 de febrero de 2016

Lo que ves es lo que soy... ¿O no?

De todas las frases que escuchaba en casa de los abuelos, la que menos me gustaba era "Una imagen vale más que mil palabras" y es que eso no era del todo cierto para mi. No podía aceptar que dieran por hecho que mi mejor amigo punk les pareciera un delincuente, y que la niña más tierna y bonita del salón sí, esa, la más odiosa, les pareciera la persona más bondadosa del Universo, aún cuando había pasado todo el año haciéndome la vida imposible. Para mi no tenía sentido que el valor de una persona lo determinara su forma de vestir, sus gustos musicales o los lugares que frecuenta; claro que la vida no es la misma a los 17 que a los 26, y como a todos, me llegó el día de entender a qué se referían en mi casa; me llegó la hora de ser juzgada por mi imagen.



Pero ¿qué rayos es la bendita imagen? En sentido estricto, la imagen es una representación visual, que manifiesta la apariencia de un objeto real o imaginario y aunque el término lo asociemos directamente a una representación visual, también es aplicable a otros tipos de percepción, como imágenes auditivas, olfativas, táctiles, etc. Por lo tanto, la imagen de todo lo que existe, está formada por todo lo que nuestros sentidos perciben y con el tiempo comprendí que el hecho de que nuestro cerebro se forme un concepto de lo que conocemos en los primeros 7 segundos de haberlo percibido, es completamente normal.



Cuando llegué a Zitro aprendí dos cosas importantes; la primera fue que claramente había encontrado el lugar para mi, ese en el que no se me juzgó por no ser una Barbie girl y en cambio, ser una pequeña persona estilo natural que es torpe con los tacones; la segunda y aún más importante fue que no hay razón para estar peleados con la imagen, porque como dije antes, es un proceso natural y casi automático, aquel en el que nos hacemos una idea de alguien con sólo verlo; la naturaleza de dicho juicio dependerá de nuestra formación, pero eso ya no es culpa de "la imagen", que con bastantes cosas tienen que cargar. Además de eso, comprendí que la imagen siempre puede jugar a nuestro favor, pues es una realidad que no siempre nos vamos a relacionar solamente con nuestros entrañables amigos de la prepa y como diría mi abuelita, al lugar donde fueres, haz lo que vieres ¿por qué tendría que ser diferente cuando hablamos de imagen? no sé a ustedes, pero me resulta lógico pensar en que uno no puede recurrir al mismo atuendo para ir a una cita de negocios, a una cita en el juzgado, a la fiesta de mi mejor amigo, a conocer a los suegros tsssss. Todo dependerá del mensaje que queramos comunicar y de cuál será nuestro objetivo en cada ocasión; eso sí, nuestro estilo puede ir siempre con nosotros, la magia está en jugar con todos los elementos con que contamos.



Sí, ya sé, a veces escribo locuras; pero para aclarar el punto, hablaremos la próxima semana de ¿qué es el estilo?
Espero que disfruten de lo que ésta mortal comparte con ustedes, y si tienen alguna duda o comentario no duden en hacérmelo saber ¡los espero!




miércoles, 3 de febrero de 2016

El dilema del jardín

¿Se han levantado en la mañana con un deseo increíble de comerse al mundo y al mismo tiempo de volver a dormir y soñarse corriendo desnudos en un jardín sin más preocupación en la vida que la conservación de los gusanos en estado resistol? (Sí, como la canción de los Liquits xD) Pues eso me pasa a veces...casi diario...y es que mi vida ha sido un constante ir y venir entre la satisfacción e insatisfacción, lo último, provocado por mi insaciable deseo de aprender y conocer absolutamente todo; deseo que a veces sólo puedo satisfacer en sueños, y es que al parecer nunca nadie me advirtió de la inmensidad del mundo y de lo corta, complicada y cara que es a veces la vida. 




A pesar de todo, hay muchas cosas de las que disfruto con el alma; sólo por mencionar algunas, les diré que nada se compara al ronroneo fiel de un gato (en especial del mío, un Ginger de 5 años llamado Lars, en honor a Lars Ulrich cuando aún tenía pelo n.n), o como cuando llevo mi cuerpo y mente al límite haciendo el máximo esfuerzo en una rutina de CrossFit, el loco frenesí cuando estoy en
medio de una multitud en un concierto, los atardeceres en la playa para despedir cada año que pasa, los ataques de risa en la oficina, los besos de quién más amo, las locas ocurrencias de mi mamá, la intriga al comenzar un libro y el vacío que deja tras la última página, las noches infinitas con mis amigos y ese café obligatorio que me abre los ojos para que pueda entender que valió la pena despertar y que el jardín y los gusanos pueden esperar hasta el final del día.

Mi nombre es Ivette, soy Internacionalista de profesión y loca-soñadora por convicción, estoy muy orgullosa de ser parte de Zitro y de poder compartir con ustedes todas esas cosas que la curiosidad y mi experiencia en la empresa me lleven a descubrir. Zitro está cambiando mi vida, te invito a que nos dejes cambiar la tuya.

En la siguiente entrada les platicaré un poco de lo que significa la imagen para mi y el papel que ésta ha jugado en mi vida ¡los espero!