lunes, 8 de febrero de 2016

Lo que ves es lo que soy... ¿O no?

De todas las frases que escuchaba en casa de los abuelos, la que menos me gustaba era "Una imagen vale más que mil palabras" y es que eso no era del todo cierto para mi. No podía aceptar que dieran por hecho que mi mejor amigo punk les pareciera un delincuente, y que la niña más tierna y bonita del salón sí, esa, la más odiosa, les pareciera la persona más bondadosa del Universo, aún cuando había pasado todo el año haciéndome la vida imposible. Para mi no tenía sentido que el valor de una persona lo determinara su forma de vestir, sus gustos musicales o los lugares que frecuenta; claro que la vida no es la misma a los 17 que a los 26, y como a todos, me llegó el día de entender a qué se referían en mi casa; me llegó la hora de ser juzgada por mi imagen.



Pero ¿qué rayos es la bendita imagen? En sentido estricto, la imagen es una representación visual, que manifiesta la apariencia de un objeto real o imaginario y aunque el término lo asociemos directamente a una representación visual, también es aplicable a otros tipos de percepción, como imágenes auditivas, olfativas, táctiles, etc. Por lo tanto, la imagen de todo lo que existe, está formada por todo lo que nuestros sentidos perciben y con el tiempo comprendí que el hecho de que nuestro cerebro se forme un concepto de lo que conocemos en los primeros 7 segundos de haberlo percibido, es completamente normal.



Cuando llegué a Zitro aprendí dos cosas importantes; la primera fue que claramente había encontrado el lugar para mi, ese en el que no se me juzgó por no ser una Barbie girl y en cambio, ser una pequeña persona estilo natural que es torpe con los tacones; la segunda y aún más importante fue que no hay razón para estar peleados con la imagen, porque como dije antes, es un proceso natural y casi automático, aquel en el que nos hacemos una idea de alguien con sólo verlo; la naturaleza de dicho juicio dependerá de nuestra formación, pero eso ya no es culpa de "la imagen", que con bastantes cosas tienen que cargar. Además de eso, comprendí que la imagen siempre puede jugar a nuestro favor, pues es una realidad que no siempre nos vamos a relacionar solamente con nuestros entrañables amigos de la prepa y como diría mi abuelita, al lugar donde fueres, haz lo que vieres ¿por qué tendría que ser diferente cuando hablamos de imagen? no sé a ustedes, pero me resulta lógico pensar en que uno no puede recurrir al mismo atuendo para ir a una cita de negocios, a una cita en el juzgado, a la fiesta de mi mejor amigo, a conocer a los suegros tsssss. Todo dependerá del mensaje que queramos comunicar y de cuál será nuestro objetivo en cada ocasión; eso sí, nuestro estilo puede ir siempre con nosotros, la magia está en jugar con todos los elementos con que contamos.



Sí, ya sé, a veces escribo locuras; pero para aclarar el punto, hablaremos la próxima semana de ¿qué es el estilo?
Espero que disfruten de lo que ésta mortal comparte con ustedes, y si tienen alguna duda o comentario no duden en hacérmelo saber ¡los espero!




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